Sobrestimaba mis defectos y halagaba mis virtudes. "Perfección es un sinonimo de tí" solía decirme. A pesar de que subastó mis besos en el mercado de mujeres anteriores a mí, desvanecerse de mi corazón, y dejarme en desatención por un cuantioso tiempo, aterrizó una vez más en mi alma desolada y dejada para obsequiarle una sonrisa al pasar y unos abrazos y besos que extrañaba y necesitaba para continuar.
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